
Dirty Martini con vistas al Duomo
De una escena de Sex and the City a los pies de la Madonnina: Sushisamba lleva su fórmula —Japón, Brasil, Perú, sin concesiones— al interior de uno de los edificios más icónicos de Milán
Cabía esperar el clásico desastre del local escenográfico: todo humo y ninguna robata. Y sin embargo el restaurante funciona y esparce sobre los comensales ese punto de adrenalina que actúa como sal. Algunos platos están realmente logrados, las plantas a lo largo del perímetro —esas sí— son auténticas, y hay que quitarse el sombrero ante quienes rozan los trescientos cubiertos por noche manteniendo una ejecución más que digna.
«No es una cuestión de velocidad, sino de estructura», explica Antonio Gonzalez, CEO de Sunset Hospitality Group. «La clave está en contar con equipos especializados, con roles definidos y una fuerte cultura de la precisión. Todo está planificado al detalle antes del servicio.»
